TERAPIA

Desde la terapia conductual congnitiva abordamos los problemas que cursan con ansiedad (fobias, obsesiones, agorafobia, trastornos de pánico, ansiedad generalizada…) y los trastornos del estado de ánimo (depresión, trastorno bipolar…).

Está comprobado que las técnicas conductuales-cognitivas, que consisten en enseñar a la persona a modificar sus pensamientos y sus conductas disfuncionales, son altamente eficaces para este tipo de trastornos. De esta manera la persona:

  • Entenderá las causas de su problema o trastorno.
  • Aprenderá las estrategias para solucionarlo.
  • Dispondrá de herramientas para abordar de manera satisfactoria otros problemas que le surjan en el futuro.

Además aplicamos técnicas de psicología positiva para mejorar la calidad de vida de las personas e ir más allá de la ausencia del problema para conseguir la realización personal y conseguir la permanencia de los cambios. La combinación de ambas terapias da resultados óptimos en cuanto a tiempo de terapia, realización de cambios profundos y permanencia de los cambios conseguidos.

Pero también ocurre que la persona no presenta un trastorno clínico y sin embargo no se siente feliz: tiene una visión negativa de la vida, le cuesta disfrutar el momento, no cree en sus capacidades o simplemente quisiera enfrentarse a la vida con más estrategias para sacarle el máximo provecho… Para todas estas personas la psicología positiva aporta estrategias de crecimiento personal.